La edición 105 de las 500 Millas de Indianápolis a correrse el 30 de mayo próximo será muy especial para la escudería McLaren, que este año conmemorará una de sus grandes hazañas logradas hace 50 años al obtener su primera «pole position» en el mítico «ovalo sagrado».
Será el regreso del No. 86 a la pista, el mismo que utilizó el piloto norteamericano Peter Revson a bordo del McLaren en 1971, pero que ahora portará el piloto colombiano y bicampeón de esta carrera Juan Pablo Montoya en el Arrow McLaren SP Chevrolet.

Ese año, para Revson era su tercera participación en el Indianapolis Motor Speedway, pero segunda a bordo del McLaren M16 No. 86, en una jornada que era dominada por el piloto de Penske Mark Donohue, quien se había convertido extraoficialmente en el primer piloto de la historia en romper la barrera de las 180 mph.
Un día antes de la clasificación, el motor del McLaren explotó, lo que le obligó a adaptarse al nuevo Offenhauser turboalimentado. Mientras tanto, Donahue ya había completado una carrera de calificación de cuatro vueltas con una velocidad promedio de 177.088 mph (284.995 kilómetros por hora), más de tres millas por hora de su velocidad máxima de principios de mes. 
A la 1:02 pm del sábado 15 de mayo de 1971, con 250 mil espectadores en las tribunas, Revson le dijo a su equipo: «¡Si esto funciona, les reventaré la burbuja!»
Y lo hizo. La ronda de cuatro vueltas la abrió con una vuelta inicial de 178.05 mph (286.54 kph), que hizo voltear las miradas no solo en la «pole» sino también en implantar el récord de la pista. 
Con una vuelta rápida de 179.354 mph (288.642 kph) y un promedio de cuatro vueltas de 178.696 mph (287.583 kph), el McLaren No. 86 capturó el primer lugar en la calificación y rompió el récord de la pista existente en más de siete mph, completando sus 10 millas en solo 3:21.46.
La sorprendente carrera y la «pole» de Revson fue una de las mayores sorpresas en la historia de «Indy 500» y cuando los medios de comunicación le preguntaron a Revson: «¿Qué crees que marcó la gran diferencia hoy: el coche, tu conducción o qué?», Respondió sin dudarlo: «El McLaren es un gran coche, no me estoy engañando a mí mismo».
Peter Revson terminó segundo esa carrera, por detrás de Al Unser Jr. y murió tres años después, en 1974, en el GP de Sudáfrica de F-1 luego de estrellar su «Shadow DN3 contra la barrera tras romperse la suspensión trasera.