Tras una carrera accidentada que terminó en bandera amarilla y en una excelente estrategia de «modo ataque» para la recarga de energía, el piloto francés Jeane-Eric Vergne (DS Techeetah) hizo sonar la Marsellesa en todo lo alto en la tercera fecha del ePrix que se corrió en las calles de Roma, Italia.

Fue una jornada de gloria e infierno para el belga Stoffel Vandoorne (Mercedes-EQ). Primero porque su mejor tiempo impuesto en clasificación (1.38″484) y fue amenazado en su turno por el inglés Oliver Rowland (Nissan E. Dams). Pero un error en la última vuelta acabó con las esperanzas del inglés y del equipo al chocar con el muro con la parte trasera del monoplaza.

Foto Twitter: @FIAFormulaE Stoffel Vandoorne (Mercedes-EQ)

Pero la gloria se fue al infierno en la arrancada cuando Vandoorne se encontró rueda a rueda con el suizo Andre Lotterer (Porsche), que salía segundo, al final de la primera curva y ambos quedaron atascados para arruinar su carrera.

Esto fue aprovechado por el brasileño Lucas Di Grassi (Audi) y Vergne, donde la estrategia con el «Attack Mode» (modo ataque) resultó decisiva. El francés lo planteó mejor, activándolo antes que sus rivales en ambas ocasiones, lo que le dejó en la punta de la carrera.

Di Grassi, que había gestionado mejor la energía, pudo pasar en pista a Vergne, pero cuando parecía que se llevaría el primer triunfo para Audi, su monoplaza sufrió un problema de diferencial que le obligó a bajar drásticamente su ritmo de carrera.

Justo en ese momento llegó el desastre final. Di Grassi empezó a perder velocidad y Vandoorne, que venía remontando y era quinto, se lo encontró de golpe, perdiendo el control de su Mercedes e impactando contra el muro… justo en las ‘barbas’ de su compañero y líder del campeonato, Nick De Vries.

De firmar un cuarto y quinto sitios, como mínimo, Mercedes se vio de golpe y porrazo con Vandoorne fuera de carrera y De Vries cayendo hasta el 18º puesto tras golpear a su compañero en la maniobra evasiva.

Además de Mercedes, otro de los grandes derrotados fue Antonio Félix Da Costa, vigente campeón, que ya había pinchado en clasificación al salir a marcar vuelta en el grupo 1 y que, aunque parecía que podría remontar en carrera, acabó muy atrás.

La otra cara de la moneda fue para Jaguar, que colocó a sus dos pilotos en el podio, al inglés Sam Bird segundo y el neozelandés Mitch Evans tercero) y se pone líder del campeonato con el británico… a la espera del capítulo de mañana en la segunda carrera.

La vuelta más rápida en carrera fue para Mitch Evans (Jaguar Racing) con 1.42″387.