Han pasado 69 años desde que se puso al frente de un volante por primera vez y como lo hizo cuando tenía 12 años, lo volverá a hacer este sábado con la misma pasión de siempre cuando participe en el «Circuito Colón Revival», una carrera donde fue fundador en 1955 y que revivirá a bordo de un Ford 1928 este sábado 12 de octubre.
Este viernes 11 será homenajeado por su participación en histórica carrera.
Mérida, Yucatán, 10 de octubre 2024
En amena entrevista para el programa Comunicadores Mx que dirige el periodista Luis Pantoja Ríos, Don Julio Vivanco recuerda sus inicios en el deporte motor cuando a los 12 años se subió por primera vez en un go kart.
«El próximo año voy a cumplir 70 años en el automovilismo deportivo. Empecé a los 12 años en carreras de go karts que se organizaban en Cd Satélite, en un circuito en Naucalpan cuando había milpas», recuerda.
Afirma que el automovilismo deportivo en México creció en el Estado de México donde en Toluca se organizaba en Santa Mónica, por los rumbos de Tlalnepantla, arrancones y circuitos callejeros en la carretera a Toluca y otros eventos impulsados desde 1950 por Don José Carmona del Club automovilístico de Toluca y por Sixto Franco del Toluca Automóvil Club, como el «kilómetro lanzado» donde Vivanco Alvarado corrió con un Studebaker 1955 con 120 caballos de fuerza.
«Recuerdo cuando en la carretera a Toluca veíamos pasar a los autos de la Carrera Panamericana» (primera edición de 1950 a 1954).
SU PRIMER PODIO
Comentó que a los 15 años de edad ganó su primera carrera en la categoría libre de la carrera llamada «Mecánica Nacional».
«Eran carreras donde alcanzabas los 180 kilómetros por hora y sin nada de seguridad. Yó corría en la categoría preestelar la cual gané y Moisés Solana Arciniega ganó en la absoluta, pero en la clasificación general terminé segundo apenas a dos segundos de diferencia de Moisés».
Fue compañero de escuela en el colegio «Eliseo Franco Mexicano» de Pedro y Ricardo Rodríguez y como anécdota apunta que llegaron a correr arrancones en la calle de Homero, hoy una de las avenidas más importantes en Polanco.
Luego de más de 25 años de actividad, en 1984 anuncia su retiro porque en esos tiempos conseguir patrocinadores era muy difícil a pesar de ser campeón en las categorías nacionales como la Fórmula Ford, Fórmula Vee y Prototipos, entre muchos otros trofeos.
DE REGRESO A LAS PISTAS EN UN EVENTO HISTÓRICO
Pero en 1988, el Ing Pedro Dávila y Eduardo León Camargo reviven la histórica Carrera Panamericana donde Vivanco Alvarado participa en un Ford 1926 que alcanzaba los 220 k.p.h.
«Lalo León no me dejaba correr, me dijo, te vas a matar en ese auto, pero le insistí que lo revisara, que estaba perfecto y para sorpresa de todos gané las siete etapas desde Tuxtla Gutiérrez a Ciudad Juárez, y en la premiación que se realizó en el hipódromo (de Ciudad Juárez) me entregó el trofeo Juan Manuel Fangio, el cinco veces campeón mundial, el chueco de Balcarce como le decían, que más puedo pedir», dice con humildad deportiva.
1993 AÑO TRÁGICO PARA LA FAMILIA
Un hecho que marca la vida deportiva de Don Julio Vivanco fue la muerte de Marco Magaña Palacios, piloto de la escudería Sección Amarilla, quien pierde la vida en un accidente deportivo ocurrido en el GP de la Fórmula Dos disputado en el autódromo de Monterrey, Nuevo León, en 1993.
«Marco era mi yerno, un gran ser humano y extraordinario piloto», señala con nostalgia.
Pero ese episodio se convierte en luz cuando Roberto Arnstein Rada, entonces Presidente de la Federación Mexicana de Automovilismo Deportivo (Femadac), invita a Vivanco Alvarado para buscar ofrecer mayor seguridad a las carreras de autos en todos los sentidos.
«Desde la Federación creamos un Comité de Seguridad con Claudio «Chino» Beltrán, Pipo Villa, Enrique Contreras papá entre otros, recorrimos los autódromos y la seguridad en los autos y público, fue un gran trabajo y eso me llevó a la vicepresidencia de la Femadac», dijo.
Señaló que posteriormente en el periodo 1995-1996 fue Presidente de la Femadac donde recibió el apoyo de grandes personalidades del deporte motor como Michel Jourdain, Freddy Tame, Freddy Van Beuren papá, Alfredo González Luna, Rubén Novoa y Memo Rojas, entre otros.
«Pero en la búsqueda de esa seguridad total tuve diferencias irreconciliables con Franco Soldati (q.e.p.d.) y Liz Anderson y decidí renunciar para no generar divisionismo al deporte que amo a pesar que mi periodo era de cuatro años. Incluso solicité a la CODEME auditoría para dejar las cuentas claras. Hoy te puedo decir que puedo ver a los ojos a esas personas con las cuales tuve el problema y hasta los saludo», señala con orgullo.
EL DEPORTE MOTOR, VIDA Y PASIÓN AL MÁXIMO
Hoy Don Julio Vivanco sigue con el pié en el acelerador, es promotor del deporte junto a su socio y gran amigo Enrique Ayala, cuenta con un equipo deportivo «Vivanco Motorsports» donde su hijo del mismo nombre, busca recorrer el camino andado en una nueva generación de pilotos mexicanos que buscan brillar con luz propia.
«Hay entre 10 y 12 jóvenes pilotos mexicanos en el extranjero, son excelentes, pero les hace falta dinero, los patrocinadores, pero están luchando y hay que buscar la manera de impulsarlos».
Al final de la entrevista, Don Julio Vivanco hizo alusión de una frase también de un grande que también ha escrito la historia del deporte motor.
«Como dice Rodolfo Sánchez Noya (periodista desde la época de Ricardo Rodríguez) Haga de su automóvil un deporte, no un peligro, eso tenemos que difundir en los jóvenes de hoy».
