El futuro a corto y mediano plazo del piloto mexicano Patricio «Pato» O’Ward se mantendrá firmemente bajo el cobijo de la escudería Arrow McLaren, un vínculo respaldado por cifras millonarias y un contrato sólido que se extiende hasta el cierre de la temporada 2027. A sus recién cumplidos 27 años, el originario de Monterrey atraviesa el punto de mayor madurez en su carrera dentro de la NTT IndyCar Series, consolidado como la punta de lanza del equipo papaya.
A pesar de las constantes especulaciones en el ‘paddock’ y el persistente clamor de los aficionados que sugieren un cambio de aires hacia escuadras dominantes como Team Penske o Chip Ganassi Racing, reportes especializados de medios como ESPN confirman que una salida prematura es prácticamente inviable. Las razones principales detrás de su continuidad combinan un blindaje financiero histórico y un rol de alta relevancia corporativa en el automovilismo mundial.
El blindaje de Zak Brown: Un contrato millonario
De acuerdo con las cifras ventiladas por el propio director ejecutivo de McLaren Racing, Zak Brown, O’Ward percibe un salario de $4 millones de dólares para esta temporada 2026. Esta cifra escalará a los $4.2 millones en 2027, a lo que se suma un jugoso bono anual de $2 millones de dólares adicionales por cumplir con sus deberes como piloto reserva oficial de la escudería en la Fórmula 1.
Este estatus económico no solo lo sitúa como uno de los atletas mejor pagados de la categoría estadounidense, sino que vuelve prohibitiva cualquier cláusula de rescisión para otros equipos de la parrilla, apagando los rumores de un traspaso inmediato.
Los desafíos en pista: Buscar la corona y las Indy 500
Al volante del Chevrolet número 5, el regiomontano encara la campaña actual con la mira puesta en saldar las dos grandes deudas de su palmarés: conquistar el campeonato de pilotos (luego de haber rozado la gloria con el subcampeonato en 2025) y ganar las prestigiosas 500 Millas de Indianápolis.
Múltiples analistas de la serie coinciden en que Arrow McLaren le provee de las herramientas necesarias para pelear victorias individuales, como sus recientes podios en circuitos callejeros, aunque el verdadero reto del mexicano radica en mantener la regularidad necesaria para batir el dominio impuesto por el español Alex Palou.
La Fórmula 1 y el sueño de correr en casa
Respecto a la máxima categoría del automovilismo, el propio O’Ward ha enfriado las expectativas de dar el salto definitivo. Con los asientos de la escudería británica bloqueados a largo plazo en el Gran Circo por Lando Norris y Oscar Piastri, el mexicano ha reiterado en entrevistas recientes que su enfoque principal está en su «medio ambiente», que es la IndyCar, dejando el rol de reserva como una valiosa experiencia de soporte pero no una prioridad de traslado inmediato.
Por otro lado, el futuro del piloto también se enfoca en las gestiones fuera de la pista. Tras confirmarse que el campeonato estadounidense no visitará México este año, O’Ward ha expresado en diversos espacios informativos su intención de involucrarse activamente con promotores de la categoría para concretar el regreso de una fecha de IndyCar a suelo nacional para la temporada 2027, barajando sedes viables en Monterrey o la Ciudad de México.
Pato O’Ward se mantendrá vestido de color naranja papaya por el futuro previsible, con la misión de transformar su estatus de superestrella comercial en títulos mundiales sobre el asfalto norteamericano.
